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Beda el Venerable (672-735)

Beda el Venerable
Beda el Venerable

Beda (nacido en 672/673, tradicionalmente en Monkton en Jarrow, Northumbria y muerto el 25 de mayo del 735 en Jarrow) pasó la mayor parte de su vida en el monasterio de la localidad donde nació, pues con tan sólo 7 años ingresó en el mismo. Nunca se movió más allá de unos kilómetros de este emplazamiento, lo cual no fue obstáculo para que Beda alcanzara una profunda erudición y piedad, por lo que se le adjudicó el título de Venerable.

Escribió su Historia ecclesiatica gentis anglorum, lo que le convirtió en el padre de la historia de Inglaterra; pero además de la historia su campo de saber se extendió a la gramática, retórica, música, matemáticas, física, astronomía y teología. Compuso comentarios a los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, llegando a traducir el evangelio de Juan al anglosajón. 

En este sentido hay una historia sobre dicha traducción realizada en la última etapa de su vida. Al poco de comenzar la traducción una grave enfermedad le atacó; sin embargo, él continuó su tarea acabándola poco antes de morir. La mañana del día que sería el de su muerte, quedaba un capítulo por traducir. Al lado de su lecho de muerte estaba su amanuense. "Toma la pluma", le dijo Beda, sintiendo que cada minuto era precioso "y escribe rápidamente".


Juan 1:1-8 en inglés antiguo o sajón occidental

A medida que el amanuense leía de la Vulgata, versículo a versículo, el capítulo final del evangelio de Juan, Beda se lo traducía al anglosajón y el amanuense lo escribía. En este punto fueron interrumpidos por la entrada en la habitación de ciertos oficiales que venían para hacer determinados arreglos. Al quedarse de nuevo solos el amanuense se puso de nuevo manos a la obra: "Maestro," dijo, "queda el último versículo." "Date prisa", dijo Beda. Lo leyó en latín, Beda lo pronunció en anglosajón y el amanuense lo escribió. "Ya está terminado" dijo el amanuense en tono gozoso, a lo que Beda respondió: "Ciertamente como dices está terminado" y levantando sus manos dijo: "Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo" y expiró.

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