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Alfabeto Mandeo

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· Lengua Mandea
· Situación geográfica

Nociones básicas

El sistema de escritura mandeo es consonántico y fue usado desde c. siglo VII d. C. al XIX d. C. El sentido de la escritura es de derecha a izquierda.


Los mandeos (el autónimo es mendai aunque los musulmanes los denominan sabi'un, sabba o subba y otros apelativos son nazarenos o nasurai, galileos o cristianos de San Juan) eran una secta gnóstica de los cuales hay vestigios todavía en Khuzistán, antigua región de Caracena, en la frontera Iraq-Irán, cerca del Golfo Pérsico. Su religión combina tendencias persas, judías y cristianas, siendo su libro sagrado la Ginza, esto es "el tesoro".

 

alfabeto mandeo

Según Teodoro bar Koni (siglo VIII d. C.) y an-Nadim (siglo X) los mandeos proceden de antiguos grupos, entre los que incluirían los bautistas dositeos. En opinión de F.C. Burkitt el grupo surgió en el sur de Mesopotamia hacia el siglo V d. C. bajo influencias dositeas, marcionitas y maniqueas. Sin embargo, también se especula con que el sistema mandeo se generó en Mesopotamia en la etapa posterior de la primera mitad del primer milenio d.C, completándose los escritos mandeos antes del siglo VII.

El alfabeto mandeo, como vástago del arameo, es único pues nota todas las vocales, es decir, las vocales se incorporan a la principal línea de escritura y no se precisa hacer marcas adicionales para indicar su existencia.

Su forma de las letras parece descender de un grupo meridional de alfabetos arameos de Mesopotamia. El mandeo puede estar relacionado con los alfabetos elymaicos del Golfo de Arabia. No obstante tiene un fuerte parecido con el nabateo.

Al lado el alfabeto mandeo. La columna de la izquierda es el estilo caligráfico; la de la derecha el cursivo.

La mayor parte de los textos mandeos son manuscritos de la Edad Media y del período moderno, pero hay también textos de encantamiento escritos en cuencos (como el de la figura inferior) que datan del siglo VI d. C. y rollos del 400 d. C.

Los mandeos, que creían que la escritura era sagrada, escribían sus manuscritos con destreza y finura, pero los textos mágicos con menos destreza.

Los mandeos, que todavía viven en Iraq meridional, afirman proceder de Palestina, y hay mucha evidencia en su literatura religiosa que apoya dicha afirmación.

Muy pocas inscripciones han sobrevivido y muchas están en el British Museum, en Oxford, París, Berlín y en el Vaticano, perteneciendo a los siglos XVII, XVIII y XIX, siendo la más antigua en Europa del siglo XVI. La principal obra literaria es el Libro de Adán (también denominado Ginza 'tesoro' o Sidra rabba el 'Gran Libro'), una masa de extravagancias. El sacerdocio es hereditario y durante mucho tiempo los sacerdotes eran los únicos que tenían acceso a los códices secretos que contienen las oraciones mandeas.

Del aspecto mágico con el que contemplan su sistema de escritura da cuenta el hecho de que la gente busca a los sacerdotes mandeos para conjuros escritos bien en árabe bien en mandeo, siendo los últimos considerados más potentes debido a que la lengua y la escritura son casi desconocidas, pagándose grandes sumas de dinero por ellos.

Los mandeos llaman a su alfabeto abaga, de las tres primeras letras que lo conforman. Según los mandeos cada letra representa un poder de vida y luz y la primera y la última letra, en la forma de un pequeño círculo, representan la perfección de la luz y la vida. La letras del alfabeto, escritas sobre 24 fragmentos de oro o plata se ponen debajo de la almohada de la persona que desea guía en algún asunto o dificultad.

Conjuro mandeo en un cuenco

La vocalización mandea es interesante; por ejemplo las consonantes alef, waw y yod, abreviadas, se convierten en vocales y se añaden como apéndices a las consonantes, convirtiéndose en un silabario similar a la escritura etiópica.

La figura inferior muestra un texto mandeo y su traducción debajo. En este texto podemos ver algo de la filosofía gnóstica que anima esta creencia.

"¡Salve, salve, oh alma que has partido de este mundo! Has dejado la corrupción y el cuerpo apestoso en el que habitaste, la morada de los males, el lugar de todos los pecados del mundo, de las tinieblas, del odio, la envidia y la disensión."

La figura inferior muestra el alfabeto mandeo comparado con otros sistemas semíticos septentrionales que comparten el orden de las letras que los occidentales hemos adoptado.

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